Amor en colores

Cuando nos quedamos embarazadas de un segundo o tercer hijo, la mayoría de mujeres pensamos que no será posible quererlo igual que al primero. Deshacernos igual con su mirada, con su olor, la misma ilusión en verlo crecer… Tampoco nos cuidamos igual, ya no podemos estar horas sólo sintiendo sus pataditas, y a menudo no…