Maria Trias

Soy madre de un niño y de una niña, acompaño y facilito procesos de cambio y de transformación como Coach Integral y ahora, también, como profesora de Yoga.

Licenciada en Humanidades, después de trabajar 5 años en el Departamento de Comunicación del Casal dels Infants, me mudo a Estados Unidos con mi pareja, y decido combinar mi pasión por los procesos de cambio social a través de las organizaciones sin ánimo de lucro, con mi pasión por el crecimiento personal. Lo hago cursando un Doctorado en Liderazgo Organizacional y Consultoría y un programa de Coaching Integral.

Así es como el yoga llega a mi vida. Una de las cosas que requería la formación de coaching era comprometerse a una práctica física regular para así desarrollar la capacidad de estar presente. Empecé practicando Iyengar Yoga y seguí practicando Hatha y Vinyasa regularmente, pero fue con mi primer embarazo cuando el Yoga me atrapó y empecé a descubrir la profundidad de la práctica. Las clases de yoga para embarazadas me dieron espacio para sentir el milagro de la vida en mí; me invitaron a fortalecer la conexión con mi intuición y mi cuerpo y a confiar en ellos, me ayudaron a reconocer mi poder y el papel activo que podía jugar en mi parto, a la vez que me animaron a dejarme sostener, recordándome que formo parte de algo mucho más grande.

Después de dar a luz a mi primer hijo, me doy cuenta de que el yoga continúa ofreciéndome herramientas valiosísimas en la crianza. Después de nacer mi segunda hija, me decido a profundizar más en mi propia práctica y a formarme como profesora de yoga para el embarazo y postparto en Mamayoga. Mucho antes de lo que jamás me hubiese imaginado, me encuentro dando clases y acompañando a mujeres, no sólo en sus embarazos, sino en el redescubrimiento de lo que quiere decir ser mujer y recuperar la conexión con su feminidad, su esencia y su capacidad de goce y liderazgo. Cada clase y cada acompañamiento es un regalo.