yoga embarazadas

Yoga Embarazadas

El embarazo es un estado de salud, lleno de gozo y plenitud, aunque a veces no podemos acabar de disfrutarlo por los vaivenes emocionales, las dudas, el miedo y las molestias físicas.

En las clases de yoga prenatal podrás liberarte de tensiones tanto emocionales como físicas, además de ser una muy buena preparación para el parto.

Emocionalmente, iremos trabajando el estado de quietud interna, soltando el miedo y volviendo a confiar en nuestro cuerpo, en el bebé y en la vida.

Físicamente, haremos posturas de yoga para aliviar molestias como la ciática, tensiones en la espalda, sobrecarga en el pubis, retención de líquidos, entre otros.

Y como preparación al parto, trabajaremos con posturas que pueden ayudarte en este momento, así como respiraciones, sonidos, visualizaciones y trucos psicológicos para que puedas disfrutar plenamente del nacimiento de esta nueva vida.

Además, compartir este momento con otras mujeres que viven lo mismo que tú, hace que tengas esa sensación de tribu, de calor entre mujeres que tanta falta nos hace.

La clase de yoga será un momento mágico sólo para ti y para tu bebé, para escucharle y conectar con él y con tu poder. Disfrútalo.

¿Cómo es una de nuestras clases?

Al llegar nos colocaremos con las piernas cruzadas y cantaremos 3 veces el mantra Om. Así, conectaremos con nosotras y con el bebé y acabaremos de dejar el mundo de fuera detrás de los ventanales de Mamayoga.

Nuestras clases se caracterizan por el dinamismo; así que moverás tu columna, pondrás fuertes tus piernas y nalgas, alargarás lumbares, cuidarás del nervio ciático, activarás la circulación de todo el cuerpo, abrirás tu pelvis, preparándola para el parto, y un largo etcétera. Siempre recordándote que te escuches, que tú sabes hasta dónde y que dejes la autoexigencia fuera, las posturas no tienen que estar “perfectas”, tienen que sentarte bien. En todos los movimientos o posturas tendremos muy en cuenta al bebé, que habita en ti y que también disfruta de la sesión.

En cada clase trabajaremos mucho la respiración, así como la conciencia del suelo pélvico. Dependiendo del objetivo de esa sesión usaremos pelotas o fisiobalones, bailaremos, haremos respiraciones o posturas para el parto.

Después de la acción viene el descanso, así que nos tumbaremos sobre el lado izquierdo con cojines de lactancia para que estés más cómoda y así disfrutaremos unos minutos de la relajación. Ahora vendrá la meditación, cantando un mantra o en silencio. Como siempre decimos, las embarazadas estáis más intuitivas que en cualquier otro momento de la vida, así que es vital tener momentos de escucha interna. El cantar mantras abre el corazón, relaja el útero y aunque pienses que cantas mal, ¡a tu bebé le encanta!

Finalmente, nos despedimos con el “Eterno Sol”, un rezo para ti y para tu bebé.