Yoga por trimestres: Guía completa para la práctica durante el embarazo 

Facebook
Twitter
WhatsApp
Instagram
Descubre de la mano de Mamayoga cómo practicar yoga por trimestres: ¡Cada etapa del embarazo es única y especial!

Parecería lógico pensar que una mujer embarazada de pocas semanas y otra a pocos días de dar a luz no necesitan la misma práctica de yoga. Hoy desde Mamayoga te brindamos esta guía completa para las práctica de yoga por trimestres durante el embarazo. 

El embarazo un camino de evolución en trimestres o semanas 

En este bello proceso natural, de la sexualidad de la mujer, que es el embarazo, se presenta como un recorrido etapa a etapa donde los cambios, sintomatología y fases emocionales y hormonales van a marcar un ritmo muy concreto. Es por ello que, tradicionalmente, se habla del embarazo por trimestres, o más recientemente por semanas, en función de por qué etapa se esté transitando en este momento.  

La razón es muy sencilla, facilitar la información a la mujer embarazada generalizando los síntomas y atenciones necesarias de dicho periodo para que una no se tenga que preocupar de cosas que aún no han sucedido, o que ya ha superado sin darse cuenta. El primer trimestre del embarazo es de la semana uno hasta la 13; el segundo de la 14 hasta la 27 y el tercero de la semana 28 al parto

Yoga por trimestres: Cada etapa del embarazo es única

La práctica de yoga para una mujer embarazada se nutre de la información de dichos períodos para poder ser ofrecida trimestre a trimestre. Así en función de la sintomatología dominante, de lo esperado en cada periodo, la práctica se adapta. Es por ello que podemos hablar de un yoga por trimestres

Veamos en detalle qué esperar y cómo practicar yoga durante tu embarazo en cada trimestre.  

Yoga en el primer trimestre 

El primer trimestre es una etapa frenética que a veces le cuesta llegar y a veces le cuesta acabar. Cada madre llega en un momento vital distinto al embarazo, trabajo, vida social, edad, pareja estable o no, hay tantas variables que no acabaríamos nunca.  

Sea como sea tu embarazo, en este primer trimestre lo habitual es que surja la siguiente sintomatología: primero la ausencia de regla, náuseas más o menos intensas e incluso vómitos, malestar y cambios hormonales. Estas hormonas son las que van a marcar este periodo. 

Además es un periodo de incertidumbre, cambios de humor e inestabilidad emocional, ya que lo desconocido, aquello que pueda suceder o no con el bebé, la bebé, unido a los altibajos hormonales te quitarán un poco el sueño. Es por ello que muchas madres esperan a finalizar dicho trimestre para iniciarse en la práctica de yoga o que pausen la misma durante algunas semanas.  

La receta de yoga que te recomendamos para el primer trimestre es: Confianza, amor y tránsito. Una práctica donde el enfoque podría ser la famosa frase: “Señor, concédeme serenidad para aceptar todo aquello que no puedo cambiar, valor para cambiar lo que soy capaz de cambiar y sabiduría para entender la diferencia.” 

No dejarse llevar por el miedo o las dudas. Vivir y transitar el hecho de que en este preciso instante estás embarazada, que hay una vida formándose dentro de ti. Que ya eres madre, suceda lo que suceda. Aprender a disfrutar de los momentos de calma, de emociones y náuseas, a regularizarnos con la respiración e ir conociéndonos en esta nueva etapa vital.  

En la práctica de yoga por trimestres se evitará cualquier esfuerzo físico intenso, esto incluye impactos sobre las articulaciones (pies, rodillas, caderas), presión sobre el vientre (nada de ponerse a hacer abdominales como locas), sobreesfuerzos con vinyasas infinitos o prácticas extenuantes. En cambio se potenciará todo aquello que tenga que ver con la relajación, el presente, el vivir el momento, el amarse y amar la vida que se está formando dentro de ti. 

Yoga por trimestres: La práctica en el segundo trimestre 

El segundo trimestre, es vivido por muchas madres como un alivio en el camino. Primero porque para la mayoría desaparecen las molestias intensas y con ello se recupera el ritmo vital que se tenía antes de estar embarazada. Además con las estadísticas a nuestro favor, la confianza en el proceso se hace más fácil a medida que se van superando ecografías y fechas. Cada día un poco más cerca de conocer al bebé, a la bebé. 

La sintomatología en el segundo trimestre desaparece o aprendes a dejarla en un segundo plano, como un rumor lejano. La tripa empieza a crecer y con ello la ilusión y esperanza. Además pronto empezarás a sentir los movimientos del bebé, la bebé.  

Energía, vitalidad y descubrimientos para el segundo trimestre

Así que nuestra receta de yoga para este maravilloso segundo trimestre será: Energía, vitalidad y descubrimientos. Una práctica más vigorosa, alegre, con ratos de conexión y contacto, pero donde puedas hacer todo lo que hacías antes de estar embarazada. 

Para la práctica es momento de activarse, llenarse con vinyasas, posturas más vigorosas, aprender a entrenar la fuerza de tu cuerpo y activarte a la vez que otras zonas están relajadas. Empieza a familiarizarte con tu fuerza. Permite que lentamente vayan entrando meditaciones donde tus manos busquen de forma instintiva al bebé, a la bebé, ve creando esta conexión que os unirá más allá de estos nueve meses. Evita estar mucho tiempo estática en las posturas y empieza a comprender cómo funciona tu cuerpo y sus movimientos para ahorrarte la muy molesta ciática y otros dolores futuros. 

Yoga en el tercer trimestre 

Llega el tercer trimestre y con él, el tiempo parece detenerse. Los días pasan lentos, tu andar se hace más lento, necesitas mucho más esfuerzo para hacer cualquier cosa. Los movimientos del bebé, la bebé, son una locura que a veces no nos dejan dormir.  

El tercer trimestre está caracterizado por la siguiente sintomatología: tu útero con el bebé y la placenta ocupan gran parte de tu cuerpo, con lo que la digestión y la respiración se resienten por falta de espacio; reflujo, acidez, falta de aire, pequeñas pérdidas de orina o necesidad de ir frecuentemente al baño, lumbalgia, ciática y molestias derivadas de no encontrar una buena postura para el sueño.  

Con este panorama la receta de yoga para el tercer trimestre que te recomendamos es: Espacio, respiración y creer en ti. Serán prácticas menos exigentes pero con mucha fuerza y confianza en tus capacidades, madre. Te estás preparando para el parto, madre; un momento de locura donde tendrás que ir a mil revoluciones y sin frenos.  

La práctica de yoga en el tercer trimestre buscará abrir las costillas, crear espacios para la respiración y aprender a usarla, reforzar el movimiento pélvico en todas direcciones y la sensación de libertad de ciertas posturas y movimientos. También será una práctica muy personalizada, en función de si tu bebé está de nalgas o si sufres hemorroides, o placenta previa, evitarás unas posturas; si tienes reflujo, otras. Habrá posturas para aliviar la ciática y otras para descargar las piernas cansadas.  

Sobre todo, aprenderás a confiar en la madre que ya eres, en lo capaz que eres de dar a luz, en esa mamífera que vive dentro de ti y que lo dará todo cuando sea necesario. Cree en ti madre, en tu magia, en tu capacidad, en tu fuerza la que tienes y la que desconoces que tienes. 

Sonido, respiración y risas como antesala para el parto

Yoga por trimestres: Cuando sales de cuentas 

El final del tercer trimestre no es una fecha matemática a las 40 semanas. Para algunas llegará antes y para otras tocará esperar.  

Estos últimos días o semanas del tercer trimestre se podrían considerar una etapa aparte. Habrás llegado al máximo volumen de tu tripa. El peso del bebé se hará notar en tu espalda y tu pubis. Para algunas aparecerá el insomnio como preparación a lo que está por llegar. La impaciencia será puesta a prueba al máximo, ¿será hoy? Las contracciones empezarán, pero sin ritmo y desperdigadas.  

Así que para cerrar esta última etapa del yoga por trimestres nuestra receta será: Sonido, respiración y risas. Y es que el sonido, con tu voz, tus suspiros, tus bostezos, serán la herramienta natural de tu cuerpo para transitar el dolor de parto; así que estas últimas semanas, canta, madre; suspira, ríe, deja que el aire y la voz entren y salgan con naturalidad en tu cuerpo.  

La práctica de yoga será sonora, con cantos, mantras, respiraciones por doquier, suspiros, risas y mucha conexión. Ya falta nada, madre.  

Espero que esta guía te sirva para ayudarte en tus clases de yoga trimestre a trimestre y sepas dónde situarte en cada momento de esta hermosa etapa vital que es tu embarazo. Ya solo me queda invitarte a dejarte acompañar por la tribu Mamayoga en cada trimestre. 

Descubre de la mano de Mamayoga cómo practicar yoga por trimestres: ¡Cada etapa del embarazo es única y especial!
es_ESES

Nos da mucha pena verte dejar la tribu... ¡Gracias por haber compartido este viaje con nosotras!

Al hacer click en el siguiente botón accederás a tu sección de suscripciones en la que verás una tabla con información sobre tus suscripción.

Para cancelar, haz clic en el botón «Ver» a la derecha de la tabla y después, en la opción «Cancelar».

¿Y si te pasas a la cuota de acompañamiento?

Seguiremos a tu lado por 24,90€/mes

Si cancelas, perderás tu acceso a todos nuestros servicios, pero llevamos mucho tiempo juntas y queremos seguir a tu lado con nuestra cuota de acompañamiento, exclusiva para alumnas.

Seguiremos a tu lado por 24,90€/mes