Felicidades, por fin has podido establecer la lactancia con el bebé, la bebé. Si empiezas a tener dolor de espalda, cansancio y contracturas varias quizás es que no te estás atendiendo tanto como deberías. Hoy desde Mamayoga te mostramos posturas de yoga durante la lactancia para mejorar la comodidad y el vínculo con tu bebé.
La lactancia como etapa en tu vida y la vida del bebé
La lactancia es una bella etapa que puede durar varios años. Tanto si se trata de lactancia materna, lactancia de fórmula o mixta es un momento de conexión y vínculo entre la madre y el bebé, la bebé. La lactancia materna, además, es considerada la mejor alimentación para los recién nacidos por la OMS en los primeros meses de vida.
Si has decidido optar por la lactancia materna y te está resultando difícil por problemas de agarre, dentición, frenillo, dolor, etcétera; te aconsejamos que visites a una asesora de lactancia que te pueda ayudar y aconsejar para aliviar el dolor y poder seguir con la lactancia hasta que tú lo desees.

Pero aparte de estas dificultades, el periodo de lactancia para una madre es exigente física y mentalmente. Ya no solo por el hecho de lactar, sino también por la atención focalizada en el bebé y sus necesidades, sin hablar de si hay otros hijos en la familia.
Aunque muchas veces aparezcan el cansancio, el dolor de espalda, la incomodidad en los brazos, las contracturas, la falta de respiración, no lo normalicemos. Ponte la vida más fácil madre, si tú estás bien, ellos estarán bien.
¿Cómo el yoga y sus posturas te pueden ayudar a mejorar la comodidad?
Te hemos hablado muchas veces de los beneficios del yoga, tanto para el embarazo, el parto, como el postparto. Así que ya solo nos queda animarte a seguir con el yoga en el periodo de lactancia. Te ayudará físicamente a reencontrarte, a dedicarte tiempo para ti, a respirar mejor y tener una buena postura. A nivel mental te focalizará en el presente, te calmará y será una pequeña luz en el camino de vuelta hacia ti misma.
Además, podrás hacerlo con el bebé en brazos o muy cerca de ti. Esto favorecerá que vayáis creando este vínculo natural que existe entre los dos. No hace falta que haya separación, incluso verás que hay posturas, respiraciones y meditaciones de yoga que se pueden hacer mientras estás dando de mamar.
Si empezaste a hacer yoga durante el embarazo no es el momento de dejarlo ahora. Cinco, diez minutos, los que tengas, roba tiempo al tiempo para ti, para seguir cuidándote y darte un espacio para ti en esta nueva realidad de tu maternidad.
Durante la lactancia las posturas imposibles, los lugares incómodos, la demanda en todo momento, es comprensible que pierdas un poco la corrección postural y con ello empiezan nuevas molestias. Evítalas poniendo el yoga en tu rutina.
Posturas de yoga durante la lactancia
Algunas de estas posturas son pequeños movimientos y ejercicios que puedes hacer mientras das el pecho, otras son posturas de compensación que te servirán de gran alivio en los momentos en que puedas ponerte a practicar. ¡Recuerda que 5 minutos que te dediques plenamente son suficientes!

Estiramiento lateral con bebé
Esta postura la puedes hacer tanto dando de mamar al bebé como sin él o ella encima.
Sentada con las piernas cruzadas, alarga la columna hacia arriba y siente que tus piernas y nalgas se enraízan hacia la tierra. Toma consciencia de este momento donde puedes empezar a escuchar tu cuerpo y sus sensaciones. Respira, estás aquí y ahora respirando. Aire que entra, aire que sale.
Estira el brazo hacia el suelo con la palma de la mano hacia tu cuerpo, el que tengas libre si estás con el bebé, la bebé, o si no, empieza por el lado izquierdo. Al inhalar rota el brazo hacia afuera, girando la palma hacia fuera para que gire el hombro y se abra tu pecho sin esfuerzo. Al exhalar vuelve a la posición inicial. Repite varias veces.
En la siguiente inhalación sube el brazo hacia el techo rotando por fuera y, al exhalar, inclínate de lado hacia la derecha. Al inhalar vuelve el brazo al techo y al exhalar te inclinas. Repite de 6 a 8 veces más.
Cuando puedas, cambia de brazo. Si no fuera posible, repite sin levantar el brazo. Solo la rotación del hombro y después la inclinación lateral hacia el lado contrario.
Torsión suave de espalda
Otra postura de yoga para la lactancia que puedes hacer tanto en el momento de estar amamantando, como en tu rutina diaria.
Con las piernas cruzadas o si quieres un poco más de intensidad, con las piernas estiradas hacia delante y la rodilla del lado donde está el bebé mamando, flexionada con el pie en el suelo, o la izquierda si en este momento no tienes al bebé, la bebé encima de ti. Apoya la mano contraria, que tendrás libre, en dicha rodilla (o la rodilla izquierda si optas por la opción de piernas cruzadas).
Al inhalar, eleva tu columna hacia arriba y sin perder la conexión de tus nalgas al suelo, ve girando hacia el lado de la rodilla. Mira hacia atrás por encima del hombro o inclina la barbilla hacia el bebé, la bebé y le diriges tu mirada amorosa, sin descolgar la cabeza para sentir el giro y el estiramiento en el cuello. Mantén la postura respirando tranquilamente en el ombligo, sintiendo que tu cuerpo sigue alargándose hacia el suelo y hacia el cielo y tu respiración masajea tus vísceras por dentro.
Cuando puedas, cambia de lado. Si no quieres o no puedes cambiar al bebé de lado, haz el giro hacia el otro lado y en vez de apoyar la mano contraria en la rodilla que no has hecho, si esa mano está ocupada con el bebé, apoya la mano de la rodilla flexionada en el suelo en la espalda detrás de ti, para hacer columna con tu columna.
Postura del pez
Esta postura de yoga es una de las grandes compensatorias de las malas posiciones de la columna, así que en el periodo de lactancia es ideal para abrir el pecho y la respiración. Es difícil o casi imposible hacerla con el bebé en el pecho, pero puedes tenerlo muy cerca de ti y tocarlo con las manos.
Se trata de hacer un arco con tu columna en el suelo, para ello busca un par de cojines del sofá o unas mantas dobladas y las pones en el suelo. Te vas a tumbar encima, con los cojines apoyados en tu espalda, entre la línea del sujetador y tu cabeza, de manera que sientas que el pecho se abre hacia arriba, pero el cuello y las lumbares quedan protegidos. Si tuvieras mucha molestia lumbar, deja las piernas flexionadas con las rodillas apoyadas la una contra la otra. Mantén unos minutos.

Respiración para vaciar
Finalmente, te recomendamos esta respiración de yoga para vaciar pensamientos, cansancio, pesadez, que igualmente podrás realizar durante la lactancia en sí, como en otro momento.
Sentada de piernas cruzadas, ayudándote de cojines o soportes, si es necesario, para que ambos estéis cómodos. Empieza cerrando los ojos y escuchando tu respiración ahora. Hay aire entrando y saliendo de ti. Describe a tu mente como es la sensación de este aire, la temperatura, el movimiento, la fluidez, el cosquilleo. En la siguiente inhalación, inhala profundo por la nariz para llenar todo tu cuerpo. Al exhalar, hazlo tan lento como puedas, de forma tranquila, para que el aire vaya vaciándote por dentro.
Repite vaciando el aire cada vez más lento, para que se lleve los pensamientos, el cansancio, la incomodidad y te deje vacía para la siguiente inhalación.
Espero que estas posturas de yoga que se pueden realizar durante la lactancia te ayuden a compensar las molestias, a ganar en comodidad e ir creando este hermoso vínculo con tu bebé, la bebé. Ya solo me queda invitarte a formar parte de la tribu Mamayoga.


